Ando acelerada. Lo llevo todo atrasado. Atrasadísimo sería lo correcto. Y lo que es peor: ¡creo que me encanta!.
Voy sacando cositas adelante a duras penas. Lo último ha sido la ECOBOLSA que Dori nos enseñó a hacer hace poco. Bueno, no tan poco, que la que más y la que menos ya le habrá sacado amplio rendimiento en sus compras.
Yo la terminé ayer.
¡Aquí está la joya de la corona de mi lunes!. LA ECOBOLSA. Aquí plegadita. Como mis compras son abundantes y todo me pilla algo lejos, necesitaba una bolsa que fuera de cierta enjundia. Y para ello localicé una tela de tapicería que también había contrastada. La miré, la toqué y me decidí.
Ni Dori ni yo teniamos claro si con este tipo de tela se podría hacer bien una bolsa cuyo objetivo era el de ser plegada. Pero me arriesgué.
Y sí, se puede plegar bastante bien y no ocupa un espacio exagerado.
Aquí la ecobolsa abierta. Casi abierta, que no le he sacado los alerones.
En las asas he aprovechado la sugerencia que nos hizo la autora y utilicé ambas telas. Y las coloqué como se debe. Es decir, que no me equivoqué.
Eso sí, no se de que medidas os habrán quedado a vosotras, pero la mia casi arrastra, y no soy bajita. Lo bueno es que le di algo más de largura a las asas y la podré llevar en el hombro.
¡Muy bonito trabajo, Dori!. Muy bien explicado, muy bien ilustrado y rapidito de hacer. ¡Genial!.
Espero y deseo que os haya gustado mi bolsita morada y beige. A mi si me gusta.
Un beso, y ¡a coser!.
NOTA 1: Las flores de Gladys.




